Estamos próximos a conmemorar este 30 de julio el día de la sobrecarga ecológica mundial, y Chile se encuentra en el primer lugar en Latinoamérica cumpliendo su agotamiento de recursos al 07/05 del 2026 (Fuente Global Footprint Network, Earth Overshoot Day 2026), por lo que ya estamos en deuda ecológica, y en relación con los últimos episodios climáticos vividos, ¿cómo nos estamos preparando en el país? Muchos miran los eventos como aislados y puntuales, pero el planeta lleva décadas mostrando alertas y hacemos vista gorda de todos esos síntomas. Hay quienes creen que el cambio climático es una invención, incluso académicos ilustrados lo ponen en duda, pareciera que nunca han leído un informe de IPCC, instituto que lleva años advirtiendo sobre el impacto del calentamiento global con sus informes respaldados por científicos. El cambio climático llegó para quedarse y no estamos ocupándonos lo suficiente para anticiparnos al ritmo de acontecimientos que faltan por ocurrir. Y no sólo el ecosistema con su biodiversidad se ve afectado, sino que también las personas porque, queramos o no, también somos parte del ecosistema aunque seamos el dolor que cauce su malestar. Se requiere robustecer el sistema normativo, no volver atrás con reformas permisivas que son un peligro para la naturaleza poniéndonos en riesgo a nosotros mismos y al futuro de la población, que como siempre, afecta en primera instancia a los de más escasos recursos, pero a largo plazo esto no elige procedencia o clase social, todos nos veremos afectados. Los ecologistas no somos descriteriados y la sostenibilidad no es una moda, queremos el equilibrio que permita el progreso y el cuidado de la tierra.
Chile y su deuda ecológica

